Siguiendo con la línea no intencional pero consumista de mi blog, les hablaré de una prenda del vestido que realmente todas deberían tener en su clóset: los jeggins.
Esta maravilla es un híbrido entre unos jeans y unos leggins como su nombre lo indica. A simple vista parecen más bien unos skinny jeans muy apretadamente "skinnys", pero la realidad es que son mucho más cómodos de usar. La parte superior podría recordarnos a jeans para mujeres embarazadas, pues en vez de cierre y pretina (que son sinónimos de INCOMODIDAD) constan de un maravilloso elástico (eso sí, al momento de usarlos asegúrense de que la blusa sea un tanto larga). La tela es más suave que la mezclilla convencional por lo tanto más, más cómodos que unos jeans promedio, y nada de batallar con que los pantalones se "anchearon" y por lo tanto uno se ve pateado o encogieron por el lavado y no sube el cierre, o con encontrar un cinturón para sostenerlos pero que combine con lo demás.
Y claro, son fáciles de encontrar en diferentes tonalidades y texturas.
Yo ya me compré unos en tonos grisáceos ochentenos y Sinterklaas (véase post anterior) por portarme bien me trajo unos como los de la derecha, ambos de H&M.
Sienna Miller con una atrevida pero acertada combinación de zapatos blancos (véase también en posts anteriores).
Ahora que los he probado no sé si vuelva a mis jeans a secas.
¿Jeggins sí o no?







